Galicia huele a sal, tiene ojos de alcatraz y manos de pescantina. De babor a estribor, de barlovento a sotavento, de popa a proa, el país está cruzado por el océano. El propio país es un océano infinito que lanza los brazos de sus marineros desde las aguas del fondo de la ría hasta el Gran Sol, de Terranova al Índico, del Atlántico a las latitudes australes, a caballo siempre de las mismas olas, que son distintas a cada ojo y a cada instante.

A mi éste es un libro que me estimula doblemente la emoción. Porque me trae el sabor de la memoria familiar y el de la memoria colectiva del pueblo al que pertenezco. Y porque es un libro excepcional. Las de Javier Teniente son fotos cargadas de humanidad, de vida, de intensidad. Y su mar es un mar profundamente humano, doloroso y dolorido, hermoso en la plasmación de los colores, magistral en el manejo de la luz. De los astilleros a la ardora de la sardina, del Gran Sol a la costera del bonito, de los estibadores a los percebeiros, del marisqueo a la lonja, Mans Salgadas recorre todo el ciclo del mar, arrastrándonos a sus entrañas con un certero golpe de vista, con un oportuno golpe de mar. Mans Salgadas es un libro en permanente pleamar. Son fotos que, inevitablemente, nos inundan de sal los sentidos (FRAN ALONSO)

ACCEDER >